Buenas noches con todos

•febrero 20, 2011 • Dejar un comentario

Texto: Charo Ruiz / Fotos: Teresa Castillo y Sandra Soler

La espesura del paisaje anunciaba la proximidad de la selva. Una pista sin asfaltar y desvíos tentativos a cascadas nos condujeron al pequeño pueblito de Zurmi, a 10 minutos de la localidad de Guayzimi, que el día anterior había recibido la visita del cine. Aquella mañana, los alumnos de la escuela de Zurmi ensayaban en el patio una y otra vez la marcha y los cánticos que entonarían para festejar el día de la Independencia ecuatoriana. Y entre banderas y desfiles se coló la invitación a una noche de cine, “en pantalla gigante, totalmente gratuito”, horas más tarde, justo en ese mismo patio. No fue difícil armar a un batallón de niños con un perífono para que salieran a las calles del pueblo y convocaran a todas las familias.

En la tarde las calles de Zurmi todavía estaban vacías y minuto a minuto comenzaron a poblarse. Muchos se acordaban de la otra vez que Nómadas llegó a proyectar cine, casi año y medio antes. Otros nunca habían visto cine en pantalla grande. Y encontramos algún reacio a la invitación como una señora de una tiendita que no entendía cómo nos dedicábamos a pasar películas si las necesidades básicas de la población son otras. “No seño, esto es un proyecto cultural y también la cultura cinematográfica es una forma de desarrollo”. La señora no llegó a ir esa noche a la función pero a las 8 p.m. el patio del colegio rebosaba de gente, en las sillas, en las gradas, agolpados en la entrada. Doscientas personas se reunieron para ver cine y asombrarse con las imágenes proyectadas en pantalla gigante.

Después de dos horas, la luz del proyector se apagó y clausuró otra noche más de función en algún remoto lugar del amazonas ecuatoriano. Esta vez sus viejitos se acercaron para despedirse y nos asaltaron con abrazos que lo agradecen todo.“Qué Dios les bendiga, y vuelvan, no se demoren en regresar, ha sido hermoso”, exclamó la señora vestida de rojo. Y entonces una deja a un lado los cables que está recogiendo, voltea para mirar la pantalla y recuerda qué le llevó ahí, al lugar más perdido y abandonado. Y encuentra los porqués de tanto esfuerzo, la primicia de cada noche de función. Y entran ganas de permanecer en la comunidad y observar de qué se hablará al día siguiente.

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‘Cine en las fronteras’ llega a Ecuador

•febrero 18, 2011 • 2 comentarios

Texto: Laura J. Almendros / Fotos: Luis Arenas

Después de un mes de gira en Perú, cruzamos a Ecuador a través del paso fronterizo de Namballe; un puente de 60 metros de longitud que divide la tranquilidad de ambos lados de la frontera.

El día se levantó tibio y nublado tras el aguacero de la noche anterior, una tormenta que por poco no alcanzó a mojar la última función en tierra peruana. La de Namballe fue una de las proyecciones más entrañables de la gira; mayoría de público infantil y joven, sorpresa marinera con dos parejas de baile, regalo de guitarra a cargo del músico del pueblo y todos bailando Carlinhos Brown para cerrar la función. No se le podía pedir más a un 14 de febrero amistoso y carnavalero.

Bailando al ritmo de Carlinhos Brown en Namballe

Los títulos de estos documentales son:

  1. Marina en Ecuador
  2. Gastronomía: Sabores únicos
  3. Se compra, se vende
  4. Temor entre fronteras

El primero de estos documentales fue presentado por uno de sus autores, José Smith, un joven namballino que participó en el taller de 2009 y que a día de hoy trabaja en la radio local del Municipio. Este documental, Marina en Ecuador, narra la historia de una joven que cruza a Ecuador para trabajar en Loja durante las vacaciones y así completar ingresos y poder seguir estudiando.

El resto de los documentales muestran las inquietudes y temas que más llamaron la atención de los jóvenes participantes del taller: las tradiciones de los platos típicos a ambos lados de la frontera, los movimientos mercantiles de productos y las formas de ganarse la vida comerciando en esta frontera, y las secuelas de la guerra entre Perú y Ecuador…

Al día siguiente, la caravana de cine nómada es recibida con los brazos abiertos en Zumba, Ecuador, tanto las autoridades del municipio, como los centros de enseñanza y los medios de difusión, ayudaron a que la función fuera una de las más multitudinarias de la gira, con una programación variada de cortometrajes documentales y de ficción que duró casi tres horas.

Público multitudinario en las gradas del coliseo de Zumba

Tras un hermoso trayecto por tierra – con tramos depredados por obras – llegamos a Vilcabamba, hermoso enclave del turismo pseudohippy y del real state. Hoy función aquí. Mañana Malacatos… y así seguiremos nomadeando por Ecuador hasta la frontera con Colombia.

Una parada medioambiental en 9 de octubre

•febrero 13, 2011 • 1 comentario

Texto: Charo Ruiz Gitrama / Fotos: Sandra Soler

Escondido entre montañas y cafetales, sierra adentro, y a una hora por camino de tierra desde San Ignacio, el caserío 9 de octubre esperaba la visita del cine. Una tierra muy alejada del influjo del asfalto y la electricidad, prácticamente aislada en la que viven tan solo 60 familias.

Hace pocos años la ONG Pro Santuario se instaló para sensibilizar sobre la conservación y el respeto del medio ambiente en la zona. Hoy, la ONG ya no está y sin embargo no solo sobreviven los lemas pintados en los muros de adobe que llaman a la preservación del entorno, sino que la comunidad se mantiene organizada y unida por la defensa de la riqueza natural. El parquecito principal, decorado con esculturas de animalitos de la zona, alberga también papeleras de reciclaje y en su centro, como un monumento custodiado, se alza un romerillo, planta en peligro de extinción de la que se extrae madera y que enriquece los suelos para la cosecha de otras semillas.  9 de Octubre se caracteriza por ser un pueblo limpio que no contamina. Así nos lo hicieron ver las autoridades de la comunidad cuando en tono ceremonial nos recibieron para darnos una cálida bienvenida y explicarnos el compromiso de 9 de octubre con el entorno y con la reforestación del romerillo.

Parte del equipo abrazados a un ejemplar de romerillo

La función de cine se realizó en la pequeña capilla del parque principal por temor a que inminentes gotas de lluvia sabotearan la proyección. Aún siendo en un espacio cubierto, el ambiente era acogedor y más de 180 miembros del caserío asistieron a la función. Padres de familia, madres y muchos niños ocupando las primeras bancas de la iglesia rieron y se sintieron muy identificados sobre todo con la proyección de dos películas de contenido medioambiental. Las aventuras de niños y animalitos de la selva de la cinta brasileña “Taina”2” robaron las risas más cómplices de todo el público, no importaba que los diálogos fueran en otra lengua, todo el entorno remitía a su propio imaginario de convivencia con la naturaleza más salvaje. Lo mismo pasó con la película documental “La travesía de Chumpi”, reconociendo el valor que los pobladores le dan a la tierra.

La guinda final la puso la película de 9 de octubre, las imágenes de la comunidad que previamente el equipo había registrado con el apoyo incondicional de los pobladores en la que unos y otros se vieron y se identificaron en pantalla grande.

 

“Más de 10 veces al año nos gustaría que proyectaran cine en la comunidad”, exclamó de forma entusiasta uno de los asistentes. Ha pasado un año y medio desde la última visita de Nómadas a 9 de octubre; ahora repite y afortunadamente vuelve a encontrar  la misma cálida acogida y el mismo compromiso, un modelo ejemplar de comunidad autogestionada.

De nuevo en ruta

•febrero 12, 2011 • Dejar un comentario

Texto: Sandra Soler / Fotos: Aldo Callegari

Tras casi tres semanas asentados en Galilea dejamos atrás el Rio Santiago para proseguir con la gira. Primera parada río abajo: Santa María de Nieva, capital de la provincia de Condorcanqui, en el departamento de Amazonas.  La plaza de esta localidad es el hervidero donde parece que todo sucede. Es el parque donde se reúnen las señoras a jugar al bingo, los jóvenes a charlar, inundado siempre de niños correteando de un lado a otro. En esta ocasión el público pudo disfrutar, entre otros títulos más cortos, de la película brasileña Central do Brasil, de Walter Salles; la historia del particular viaje que emprende Dora, una escritora de cartas por encargo, de la mano del pequeño Josué en busca de su padre.

Bagua Chica nos acogió con los brazos abiertos en su hermosa Plaza de Armas, la de los Héroes del Cenepa. Muchos recordaban anteriores funciones de Nómadas en esta plaza y se prestaron rápidamente a echar una mano con la colocación de sillas y montaje del equipo. Los bagüinos llenaron la plaza y pudieron disfrutar de una extensa proyección de cortometrajes de animación, ficción y documentales. La función se alargó hasta tarde, ante la petición expresa del público de no parar y continuar proyectando una película tras otra.

Función en la Plaza de Armas de Bagua Chica

Proseguimos nuestro camino hasta San Ignacio, una preciosa comunidad cafetalera, ya en las montañas selváticas de Cajamarca. La tarde de la proyección la lluvia amenazaba con boicotear la función, pero cuando cayó el sol las nubes acechantes se alejaron, dejándonos una noche despejada y fresca para disfrutar del cine. Tanto niños como mayores pudieron disfrutar de la película Heidi, adaptación suiza de los míticos dibujos animados japoneses, además de una serie de cortometrajes dirigidos al público infantil.

Desde aquí seguiremos hasta 9 de Octubre y Namballe, últimos pueblos fronterizos que visitaremos antes de cruzar  a Ecuador.

Y el piso cedió

•febrero 11, 2011 • Dejar un comentario

Texto: Luna Meza / Fotos: Iago López 

La segunda semana de trabajo en Galilea se dio inicio al proyecto de la videoteca comunitaria. Por medio de una convocatoria abierta realizada a través de la radio Kanus “la voz de los pueblos fronterizos”, los interesados en el proyecto asistieron a las reuniones y capacitación que se desarrolló durante toda la semana; de esta manera conformó el equipo humano que quedaría a cargo.

El equipo: Milton, Joel, Manuel, Lucrecia y Rusbell, encargado de la difusión en Radio Kanus. Con ellos llevamos a cabo la primera función de cine de la videoteca el día jueves 3 de febrero, en la casa de la cultura. Para agrado de todo el equipo la convocatoria realizada tuvo la mejor acogida entre los comuneros de Puerto Galilea, esa noche el salón recibió a más de 130 personas que se acomodaban para disfrutar de la programación de la noche: Zezé (Brasil), Los Cuminches(fragmento-Nicaragua), Invisibles (Fragmento-Colombia), La Mina(la India), La travesía de Chumpi (Perú) e imágenes sobre el conflicto que dio origen al baguazo; esta programación apuntaba por un lado entretener a los niños y la familia, mostrándoles otras culturas y lugares y por otro mostrar que existen luchas como la suya por la defensa del medio ambiente y contra la venta e invasión de sus terrenos, en otros lugares del mundo.

Y el piso del salón cedió… Al día siguiente de la función pudimos constatar con luz de día que el tablado del salón de la cultura no aguantó el peso de las ganas del pueblo por disfrutar del cine. Las tablas entreabiertas quedan como el fiel registro del éxito de la primera función de la videoteca.

Debido al buen resultado obtenido, se decidió realizar una siguiente función el día sábado 5 de febrero, ahora en las dependencias del local comunal, un salón mucho más espacioso y lo mas importante, con piso de cemento. A este llamado acudieron alrededor de unas 200 personas, en una función que tuvo de todo, mientras que los más chiquititos se divirtieron con las animaciones, toda la familia se encantó con   Los Cumiches, la historia de un grupo de niños de Nicaragua encargados de una radio comunitaria en defensa de los derechos del niño. Con esta película apuntamos también a mostrar una forma de trabajo comunitario. Y cerrando la función a pedido de los más grandes,  La Ciudad de Dios que los mantuvo a todos expectantes hasta el término de la función.

El proyecto de la Videoteca Comunitaria de Puerto Galilea queda en manos del equipo de trabajo y del apoyo de todo el pueblo, que desde ahora, podrá disfrutar todos los sábados del mejor cine del mundo, a las 7 de la noche en el local comunal.

En un lugar de la Amazonía peruana…

•febrero 9, 2011 • 2 comentarios

Texto: Laura J. Almendros / Fotos: Luis Arenas, Iago López

El pasado domingo 7 de febrero despedimos el Taller de Creación Documental en Galilea, Río Santiago. Durante las últimas dos semanas participantes, tutores y organizadores han vivido inmersos en las historias documentales elegidas por cada grupo. Cuatro equipos de documentalistas trabajaron en distintos proyectos, obteniendo como resultado cuatro documentales que muy pronto podrán verse en este blog.

Estos son los nombres de los participantes y los títulos de los documentales que crearon durante el taller:

“¿Para qué viene?” 22’

Realizadores:

  • Julia Nora Hinojosa (Galilea, Perú)
  • Andrés Acosta Luna (Pasto, Colombia)
  • Mauricio Telpiz (Aldana, Colombia)
  • Marixa Kankua (Tiwinza, Ecuador)

Eakmau” (Cazador) 12’

Realizadores:

  • Nemecio Nefre (Galilea, Perú)
  • Juan Lozano (Tiwinza, Ecuador)
  • María José Llivisaca (Tiwinza, Ecuador)
  • Iván Camilo Rodríguez (Pasto, Colombia)

“ Nuwa” (Mujeres) 10’

Realizadores:

  • Justina Noningo (Galilea, Perú)
  • Alejandra Caicedo (Pasto, Colombia)
  • María Aucay (Tiwinza, Ecuador)

“El velo de Yankur” 12’

Realizadores:

  • Rita Andreu Erira (Pasto, Colombia)
  • Azucena Shirap (Galilea, Perú)
  • Lito Hinojosa (Galilea, Perú)
  • Bladimir Zabala (Tiwinza, Ecuador)

Gracias a la convivencia de participantes de distintas nacionalidades estos documentales tienen una huella muy particular, el origen y bagaje de cada uno de ellos aportan una fuerte impronta.

Los jóvenes de la comunidad de Galilea fueron los ojos de sus respectivos equipos, Azucena, Justina, Nemecio, Lito y Julia acercaron las historias a sus compañeros de Ecuador y Colombia, para ellos desconocidas; ellos abrieron el abanico de una multitud de historias que trascurren bajo los techos de paja de la comunidad: la situación de la mujer, la poligamia, las relaciones entre padres e hijos y las costumbres de la cacería fueron los temas escogidos para mostrar una parte de esta región wampis, en la Amazonía peruana.

Los jóvenes de Galilea también fueron la voz de sus equipos; interlocutores e intérpretes de los personajes que se cruzaban en las historias documentales, ellos ayudaron a crear cercanía y confianza. Pero ahí no terminó su cometido, cámara en mano, los jóvenes de Galilea participaron activamente en el rodaje de sus películas.

De Tiwinza provenían los participantes de Ecuador – Juan, Marixa, María José, Bladimir y María – quienes bajaron por el Río Santiago en lancha para vivir una experiencia que no defraudaría expectativas. Dos semanas con sus días y sus noches, un proceso y un objetivo, calor y lluvia, pollo y arroz. Dos semanas intensas…  Tiwinza aporta a los documentales opiniones interesantes y variadas. Ellos son el nexo geográfico y humano entre Perú y Colombia, unos jóvenes dispares pero unidos, que favorecieron la integración en el taller.

Y de Tiwinza (Ecuador) a Pasto (Colombia) tuvo lugar el periplo más largo en espacio y tiempo, en realidades y esfuerzo; ninguno de ellos podía imaginar la aventura en la que se enrolaban, dos fronteras, miles de kilómetros por tierra y río hasta llegar a Galilea. El hotel en La Poza, las clases y grabaciones en Galilea, dos escenarios para momentos distintos; los días para trabajar, las noches para volar y compartir. Rita, Mauricio, Alejandra, Andrés e Iván hicieron crecer los documentales con su creativad. Gracias a la iniciativa y la mirada curiosa de los que vienen de afuera, los documentales alcanzaron un mensaje más universal.

El resultado habla por sí solo, no ha sido fácil ni perfecto, ha sido unas veces bello y otras complicado. Como la vida misma.

Un taller trinacional de realización de documentales se lleva a cabo en Río Santiago (Amazonas, Perú)

•febrero 2, 2011 • 1 comentario

Texto: Teresa Castillo / Fotos: Luis Arenas

Julia es una joven wampis de 17 años que vive en Galilea, una comunidad situada a orillas del Río Santiago (Amazonas, Perú) a la que solo se puede llegar por río y está situada a pocos kilómetros de la frontera con Ecuador. Ella es una de las participantes del taller trinacional de documentales que se está llevando a cabo en estos días con jóvenes de esta comunidad y otros que han llegado de Ipiales, Aldana y Pasto (Colombia) y de Tiwinza (Ecuador).

“Al principio pensaba que no nos íbamos a llevar muy bien, ya que ellos venían de otros pueblos y países y no los conocía, pero poco a poco hemos ido compartiendo las diferentes realidades que vivimos y me he dado cuenta que en el fondo todos somos iguales”, comenta Julia.

Durante 2 semanas los jóvenes están aprendiendo las herramientas básicas para realizar un documental: cómo contar una historia, cómo estructurarla visualmente, el uso de la cámara, cómo hacer entrevistas, el proceso de investigación,  la edición, etc. Divididos en grupos de 4 personas de diferentes nacionalidades cada grupo decidió realizar su propio documental, contando lo que más les sorprendía y motivaba de esta comunidad wampis.

“Me parece muy importante toda las actividades que hemos realizado durante el taller, porque hemos aprendido a utilizar la cámara, los diferentes tipos de planos, la edición… para mí esto es importante porque he tenido la oportunidad de formarme más, ya que me gustaría en un futuro dedicarme al audiovisual”, explica Julia. 

Julia forma parte del grupo 3. Junto a ella está Mauricio, un joven artista visual  de la comunidad colombiana de Aladana, María, estudiante de contabilidad de la población ecuatoriana fronteriza de Tiwinza y Andrés, un joven colombiano que estudia cine en la ciudad de Pasto, muy cerca a la frontera con Ecuador.

Después de debatir en grupo las diferentes ideas que proponían, decidieron realizar un documental sobre la ausencia paterna en una familia. “A un hijo siempre le hace falta su papa y a veces no lo puede tener, es por eso que decidimos hacer un documental sobre la ausencia del padre en una familia a través de diferentes testimonios”, dice Julia.

“El trabajo en grupo ha sido muy bueno, hemos investigado conjuntamente, hemos ido a rodar utilizando los diferentes tipos de planos y ahora estamos en el proceso de edición para poder terminarlo y presentarlo el sábado a toda la comunidad de Galilea”, dice esta joven wampis.

Julia estudió secundaria en el colegio de su comunidad y ahora está esperando la oportunidad para poder salir a la ciudad y recibir formación universitaria, aunque afirma que le gustaría que hubiera una universidad en Galilea para no tener que ir a otro lugar a estudiar. Para ella participar en este taller ha sido muy interesante porque ha podido retratar una realidad y unos problemas a través de un documental que luego podrá verse en otros países.