Cine en las fronteras en La Unión

Texto: Charo Ruiz / Fotos: Aldo Callegari y Laly Indacochea

Eran ya las 8 de la noche y la función todavía no había comenzado en la comunidad afroecuatoriana de la Unión, a 20 minutos en carro desde la costa de Súa, donde nos hospedamos. Justo ese día había un corte de luz en la comunidad que parecía no solucionarse así que esperamos largo platicando con los pobladores de la villa.

No recuerdo su nombre y ni siquiera pude vislumbrar las facciones de su rostro tatuado en la oscuridad de la noche. Tan solo me limité a escuchar atentamente la historia que contaba, sus años de juventud enturbiados por un alcoholismo desinhibido y su entrada a las puertas del cielo evangélico con un decálogo de prohibiciones que son el consuelo al oscuro pasado. Es curioso cómo se repite la misma historia en muchos de los personajes con los que nos cruzamos, y cómo en todos ellos la iglesia cristiana reaparece en sus vidas como la redentora. “Yo creo que el alcoholismo es un tema cultural, un problema de falta de educación entre los más jóvenes”, explicaba el señor. Después enumeró la extensa lista de películas cristianas que guarda en su hogar. “Pero hoy verá otro tipo de cine, de Latinoamérica, de todo el mundo, de todas las creencias”, le contábamos.

Una hora más tarde volvió la luz a la Unión y con ello sus habitantes fueron llegando para poblar las gradas de la cancha de fútbol en la que instalamos la proyección. Como viene ocurriendo, es en los sitios más pequeños y abandonados donde “Cine en las fronteras” encuentra su razón de ser, todos los motivos para saberse un proyecto único que sí llega a donde nada llega, que impacta y deja huella. Durante las siguientes dos horas los niños rieron con las animaciones que les pasamos como si fuera la primera vez que lo hacían y las mujeres estallaron a carcajadas incluso en los momentos más trágicos e irónicos de los cortos mexicanos que vieron. “No existe la tragedia en estas comunidades”, exclamó más tarde Aldo.

 

Así es la costa afroecuatoriana de Esmeraldas, jarana, son y vida. Y eso cargamos en la mochila, junto con un rap que horas antes de la función nos regaló al unísono una agrupación musical de jóvenes afros: “Miren esta tarde improvisando, el género de la nueva era, esta noche aquí en La Unión, Cine en la Frontera. No se lo pierdan”.

Anuncios

~ por Nómadas en marzo 11, 2011.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: